• Segundas oportunidades por Kawachi

    Segundas oportunidades. Todos, en algún momento, las hemos deseado. En unas ocasiones, por el hecho de no haber respondido como deseábamos. En otras, quizás las más numerosas, por no habernos atrevido, ni siquiera, a reaccionar. Nieve en verano es una novela gráfica sobre una segunda oportunidad, aunque esconde otros reclamos.

    Rokka es la dueña de una floristería, negocio que dirigió junto a su marido hasta su muerte. Un día Hazuki entra en la tienda y, nada más verla, se enamora de la joven, por lo que todas sus acciones, desde ese instante, estarán encaminadas a lograr que Rokka le corresponda en sus sentimientos. No obstante, el difunto esposo, en forma de fantasma, intentará evitar esta unión.

    Segundas Oportunidades portada_web

    La tensión se produce entre dos entes masculinos: Hazuki, vivo, pretende convencer a Rokka a través de la sinceridad; Atsushi, fallecido y desprovisto de carnalidad, emplea asechanzas contra aquel. El objetivo es la mujer, pasiva, vacilante entre un pasado aún vigente y el anhelo de un posible futuro.

    Tanto Rokka como Atsushi buscan una segunda oportunidad en la que hay puntos semejantes y divergentes: ella no es consciente del espectro de su marido, pero somete su vida a la existencia de los recuerdos; él sufre a consecuencia de que Rokka no lo percibe ni lo intuye y se rebela ante la separación impuesta por la muerte. El puente posible entre los dos mundos es Hazuki, pretendiente de la florista y médium por obligación.

    Haruka Kawachi analiza la muerte en un manga repleto de flores que, a pesar de dibujarse en blanco y negro, sugiere multitud de colores. La frescura y la fugacidad son las propiedades inherentes a la belleza recién brotada y sirven de metáfora para caracterizar el matrimonio de dos personas jóvenes fallido por una enfermedad.

    La flor, suspiro vital, con cada estación, renace, permite la esperanza y transmite mensajes según un código propio, pero también, con su cuerpo marchito, rememora las dulces penas. De igual forma, las segundas oportunidades contienen ese sabor, mezcla de ilusión y de desasosiego.

    NOTAS DE LA AUTORA:

    – Nieve en verano, de Haruka Kawachi, está publicado por Ediciones TomoDomo.

    – Las fotografías fueron tomadas en Toledo el 18 de mayo de 2015. Han sido modificadas mediante pixlr.com. Mi única intención a la hora de reproducir imágenes de la obra es potenciar su lectura.


    Segundas oportunidades por Kawachi –
    (c) –
    Olivia Vicente Sánchez

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  • La búsqueda de identidad

    Persépolis es el relato de la búsqueda de identidad al hilo del devenir histórico de Irán. La autora, Marjane Satrapi, nos cuenta su autobiografía mediante la ironía, la sentimentalidad, el reflejo del crecimiento personal. Sin embargo, para mí, lo más interesante se halla en una triste verdad: la confirmación de que la actualidad de este país no dista de la situación que reflejó Satrapi cuando publicó por primera vez el “Libro 1” de esta novela gráfica en el 2000. Continuar leyendo

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  • Bécquer y Toledo

    Hace un par de meses estuve en un cine viendo la retransmisión que se realizaba desde el Met (Teatro de Ópera Metropolitana de Nueva York) de Los cuentos de Hoffmann. Mientras disfrutaba del espectáculo visual y auditivo de la obra de Jacques Offenbach, me vinieron a la memoria unos versos de Gustavo Adolfo Bécquer: la rima XI. Entre ambas obras existe un paralelismo evidente en tanto que el protagonista de la primera, Hoffmann, busca el amor entre tres modelos de mujer diferentes así como el yo lírico del poema, en un diálogo que refleja la tensión emocional, elige, como depositaria de sus sentimientos, a aquella que constituye en sí misma un imposible, dejando de lado la pasión o el amor idealizado representados por otras dos mujeres. Continuar leyendo

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  • El asombroso caso de Juan

    A veces los poderes de los niños se subestiman. Por ejemplo, de sobra es conocido el caso de la niña que era capaz de transformar su habitación en un castillo repleto de dulces. ¿Y qué me dicen de aquel niño que con sus dibujos creó una puerta mágica en el salón que le servía para viajar hasta las Antípodas? Son casos realmente sorprendentes, pero a los que nos hemos habituado con el paso del tiempo. Yo llevo años investigando la adquisición de estos dones por parte de los infantes y, en estos momentos, estudio un caso muy especial.

    Juan es un niño de apenas ocho meses. Aparentemente no se diferencia de los bebés de su edad. Esta sensación me produjo la primera vez que lo examiné: sus padres lo habían llevado a mi consulta porque les había llegado a sus oídos que yo estudiaba las peculiaridades de los niños. Lo estuve examinando durante una media hora y nada me llamó la atención, así que informé a los padres de que su hijo, sintiéndolo mucho, carecía de cualquier característica sobresaliente más allá de las propias de cualquier ser humano sano. De este modo, salieron de mi consulta algo contrariados. Yo estuve anotando unos datos en el ordenador y salí a llamar a otro paciente. Justo en ese momento, la enfermera Paula gritó mi nombre, por lo que me dirigí apresuradamente al recibidor de la consulta: ahí estaba Juan, presionando su nariz y su orejita derecha; con el contacto de sus dedos en esas partes del cuerpo conseguía emitir un sonido parecido al de una armónica. Evidentemente, mi perplejidad fue absoluta y más aún cuando, en un instante, adoptó un semblante de tal normalidad que los rostros asombrados de los adultos resultaron una mueca cómica y absurda.

    Tras ese día, Juan viene a mi consulta una vez cada quince días para examinar sus progresos. Como el niño se cansó de tocar sonidos con su cuerpo, sus padres le regalaron un pequeño piano, con el cual deleita a su familia interpretando a Chopin y varias piezas de Mozart. También ha desarrollado otras habilidades, aunque estas más difíciles de comprobar: por ejemplo, las personas que comparten bastante tiempo con él aseguran que ahuyenta los fantasmas del pasado y pacifica las almas atormentadas por una conciencia punzante; en otros casos, logra renacer la infancia de aquellos que apenas gozaron de ella.

    Ustedes podrán discutir lo evidente; no voy a culparles de su escepticismo. Sin embargo, yo puedo asegurarles, como investigadora galardona en varias ocasiones, que Juan es mi caso más notable y que sus generosas cualidades han permitido que la Ciencia se detenga a examinar los poderes connaturales de estos pequeños. Ahora tan sólo queda dilucidar por qué, alcanzada cierta edad, esas facultades desaparecen o se ocultan al resto de la sociedad.

    NOTAS DE LA AUTORA:
    – Este cuento apareció publicado por primera vez en Mis Letras. Hace una semana, con motivo del cumpleaños de mi sobrino, fue publicado en el número 287 de Vecinos.


    El asombroso caso de Juan –
    (c) –
    Olivia Vicente Sánchez

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